Seguros para automóviles

Si desea conocer qué le ofrece el mercado en materia de seguros para automóvil, las ventajas y desventajas de los diferentes planes de aseguramiento, así como los aspectos a considerar antes de estampar su firma en un contrato, lo invitamos a leer las siguientes líneas.

Qué cubre un seguro

Un seguro para automóvil, dependiendo del tipo de póliza, lo protege de las pérdidas económicas derivadas de un accidente automovilístico o del robo de su vehículo, así como de los daños y lesiones ocasionados a terceras personas, o bien, a los ocupantes del automóvil propio.

Las coberturas básicas de un seguro para automóviles son las siguientes:

Daños materiales: garantiza la reparación de los daños que sufra el vehículo a consecuencia de choque, vuelco, rotura de cristales o incendio, entre otros siniestros.

Robo total: ampara el costo total del vehículo por robo, así como los daños materiales provocados por dicho acontecimiento.

Responsabilidad civil: cubre los daños ocasionados por el conductor a terceras personas -ya sea en sus bienes y/o en su persona- a causa de un accidente.

Gastos médicos a ocupantes: paga los gastos por concepto de atención médica proporcionada al conductor y demás ocupantes del automóvil. Generalmente se establece un monto máximo por persona y un límite por todos los ocupantes.

Además de las coberturas básicas, las aseguradoras ofrecen las siguientes adicionales, las cuales requieren de un pago extra:

Extensión de cobertura en responsabilidad civil: en caso de que una persona adquiera un seguro para automóvil que no está contemplado en la póliza y éste sufriera un percance que afecte a terceros, el seguro cubrirá los gastos, con excepción de los vehículos en renta o de uso diferente al particular – como los autos de carga.

Equipo especial: con este seguro se amparan los accesorios, adaptaciones, conversiones y rótulos instalados en el vehículo, distintos a los originales, siempre y cuando sean de fábrica.

Convenio expreso: permite amparar los daños que sufra o cause el vehículo al destinarlo a un uso o servicio diferente al indicado en la póliza; por ejemplo, si se usa para el arrastre de remolques, para impartir clases de manejo, participar en pruebas de seguridad, de resistencia o de velocidad.

Fuerza o asistencia legal: en caso de un accidente automovilístico, la aseguradora cubre la fianza que garantiza la liberación inmediata del conductor y del vehículo, así como la asistencia legal profesional de un abogado.

Asistencia en viaje: cuando el asegurado se encuentra de viaje en la República Mexicana o en el extranjero, tiene derecho a recibir asistencia médica, legal y auxilio vial en caso de emergencia.

Estos beneficios pueden variar de una compañía a otra.

Deducibles, exclusiones y recomendaciones

El asegurado debe pagar un deducible si le ocurre un siniestro, es decir, un porcentaje de la suma asegurada.

Los deducibles que generalmente aplican las aseguradoras son:

Daños materiales: 5 por ciento. Por ejemplo, si el valor comercial de un auto es de $ 70,000.00 y éste sufre un percance, el asegurado deberá pagar $ 3,500.00 y la aseguradora el costo total de la reparación.

Rotura de cristales: 20 por ciento de su valor.

Robo total: 10 por ciento. Revista del Consumidor No. 288, Febrero 2001 • • • • • • • • • • • • •

Equipo especial: 25 por ciento.

Generalmente en las coberturas de responsabilidad civil y gastos médicos de los ocupantes no se aplica deducible.

Cuando ocurre un accidente, el asegurado debe dar aviso de inmediato a la aseguradora, cuyos servicios deben estar disponibles las 24 horas del día y en todo el territorio nacional.

Cabe señalar que en una de las exclusiones, señalada en las condiciones generales de la póliza, se advierte que no se amparan los daños sufridos o causados cuando el conductor carezca de licencia o permiso para conducir, o bien, cuando éste maneje en estado de ebriedad o bajo la influencia de drogas.

Además de lo anterior tome en cuenta las siguientes recomendaciones:

La impuntualidad en el pago de la prima puede ocasionar la cancelación del seguro y, por lo tanto, la protección que éste le ofrece.

Es conveniente guardar la póliza y otros documentos que la complementan en un lugar seguro e informarle a su cónyuge o a alguna otra persona de su confianza para tenerla a la mano en caso necesario.

 

Al contratar

La contratación de un seguro se debe realizar a través de un agente de seguros, capacitado y autorizado por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, quien deberá ofrecerle una amplia asesoría y proponerle diversas opciones para que usted decida cuál es la más adecuada.

La vigencia del seguro debe indicarse en la póliza, por ello es importante verificar que la fecha, así como los datos que aparecen en la póliza estén correctos, como nombre del asegurado, datos del automóvil, suma asegurada contratada y monto de la prima.

Las autoridades encargadas de la supervisión y vigilancia de las compañías aseguradoras son la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Si requiere más información sobre su póliza o desea interponer una queja llame a la Condusef, al 01-800-714-98-69 o al 54-48-70-00; o bien, acuda a sus oficinas en Insurgentes Sur núm. 762, colonia Del Valle, o consulte su página en Internet: www.condusef.gob.mx.