Temibles accidentes automovilísticos

Los accidentes automovilísticos son una de las peores preocupaciones de todos los países, una gran tasa de mortalidad se da por estos casos. La mayoría de conductores que causan accidentes por negligencia son aquellos que creían ser muy diestros al conducir.

Es importante tomar algunas medidas de prevención para evitar este tipo de accidentes.

Los vehículos deben estar en buen estado de conservación, con una revisión mecánica actualizada: frenos, neumáticos, dirección, espejos, ventanas con los vidrios sanos, pasamanos completos, luces completas.

Los vehículos deben de portar: un “manual de primeros auxilios”,un botiquín el que deberá de estar ubicado en un lugar visible, las puertas de emergencia deberán estar indicadas con rótulos visibles y deberán de funcionar a la perfección.

Al construir las carreteras, los caminos, deberán de estar adecuados para una libre y segura circulación, presentando las señalizaciones y demarcaciones reglamentarias, los semáforos funcionando y en buen estado. Tanto como el conductor y pasajeros deberán utilizar cinturones de seguridad, tener asientos confortables. Los niños deberán de estar sentados de preferencia en la parte posterior del vehículo.

Respete la capacidad del vehículo que conduce, el exceso de pasajeros produce deterioro del vehículo, incomodidad para el conductor, pérdida de la visibilidad.

Si posee enfermedades el conductor como: miopía, sordera, epilepsia, etc., hágase chequear periódicamente.

No conduzca si ha ingerido alcohol, droga, sedantes. No conduzca si está cansado o agotado.

Si le venciera el sueño al conductor, los pasajeros están en la obligación de despertarlo, o de lo contrario exigirle que no conduzca más (descanse).

Si el conductor procediera a no seguir conduciendo, el vehículo no deberá de quedar estacionado en plena carretera, se estacionará a un costado de la carretera, permaneciendo las luces encendidas.

Si los pasajeros y el conductor deciden dormir, por unas pocas horas, uno de los pasajeros, deberá de permanecer despierto, turnándose con los demás pasajeros.

No se debe conducir con lluvias torrentosas, en una niebla espesa, por caminos inapreciables o no conocidos, o dados fuera de circulación. No haga maniobras innecesarias, ni esfuerce al vehículo. El conductor, está en la obligación de exigir a los pasajeros una buena conducta durante el viaje, no sacar las manos, cabeza por las ventanas.

Respetar cabalmente las leyes de tránsito, ya que han sido formuladas con la finalidad de protegemos de los accidentes, recordemos, que la mayor tasa de mortalidad en el mundo, es por accidentes. Los pasajeros jamás deberán de exigir que aumente la velocidad.

Los pasajeros deberán alertar a las autoridades, si el conductor hace caso omiso a los reglamentos de tránsito, o si estuviera en estado etílico.

El conductor debe de manejar a la defensiva: no adelantar a los vehículos, guardar la distancia reglamentaria que debe existir entre los vehículos. El conductor debe de dar preferencia a los peatones.

El conductor no deberá pasarse la luz roja, así no existiesen los policías de carretera.

Si por desgracia ocurriera un choque, el conductor deberá poner orden, si estuviese herido, le dará las indicaciones a los pasajeros, de la ubicación del botiquín.

Jamás un conductor, empezará a conducir, sino tiene las herramientas necesarias para un auxilio mecánico: gatas, llantas de repuesto, llaves, señales de peligro.

Todo conductor deberá tener nociones de mecánica, deberá conocer a la perfección la cauta, deberá tener los teléfonos para poder llamar al auxilio mecánico.

Si el conductor, no conoce a la perfección el vehículo que va a conducir, es preferible que no lo haga.

“Finalmente todo conductor, debe demostrar seriedad, dominio de su profesión, es preferible conducir, con el volumen bajo de la radio, no conversar constantemente con los pasajeros de adelante”.