Sugerencias para una conducción eficaz

 

El tráfico generado por la población de automóviles, y éstos aumentando  en número, invitan a transformar nuestra destreza al volante. Todos tenemos un estilo definido en la conducción. No hay coche guiado de igual manera. Hay quienes manejan prudentemente, otros, en el límite de lo establecido, conducen temerarios. Anulados en la vía por otros conductores aventajados en pericia, decidimos tomar las riendas y procurarnos de mejores criterios.

Vías estresadas parecen ser la composición del ambiente automotriz de la ciudad. Aquí te ofrecemos algunos consejos para una conducción eficiente:

En primer lugar, no se suba a un coche con deficiencias técnicas. El cuidado de su integridad es de vital importancia.

Iremos educando los “reflejos” prestando atención sólo a lo que sucede en nuestra marcha. Distraerse, por ejemplo, con una llamada con manos libres, o conversando más de lo debido en nuestras primeras sesiones por la ruta, no nos ayudarán en el ejercicio de respuestas ante lo imprevisto. El tiempo fermentará esta habilidad cuando estemos acostumbrados a esta práctica.

Habitúe sus pies a presionar de un modo constante, llevando el automóvil a una velocidad pareja. La perfección se logrará con el tiempo.

La conducción es también una pieza musical, con pausas y altos marcados con armonía. Evite frenar y acelerar bruscamente.

Respete la señalización de tránsito y las conductas oficiales establecidas por el reglamento. “Aventajarse” es una señal clara de impulsividad e imprudencia, un peligro sobre rueda que debes dejar pasar.

Mantén una distancia razonable. Esto te permitirá maniobrar con más comodidad y con mejor precisión.

El primer cambio realizado es sólo para arrancar, enseguida nos posicionaremos en la segunda marcha. A partir de los 30 kilómetros por hora, colocaremos nuestra palanca de cambios en la tercera posición, y así cada 10 km/h iremos aumentando o disminuyendo las posiciones según las demandas del recorrido.